Intolerancia a la leche de vaca. Parte I
Al igual que la cantidad de estudios que por un lado reportan que el consumo de leche de vaca no es tan benéfico como se cree y por otro lado que debemos tomar al menos un vaso de leche diariamente.
Lo cierto es, que más allá de las noticias y nuevos descubrimientos, hay muchas personas que padecen de intolerancia o alergía. Y en lo que respecta a sus reales beneficios o no, quedará al criterio de la experiencia de cada lector y de los avances de la ciencia.
Tendremos que aprender a elegir y a informarnos, para poder vivir en armonía con nuestro cuerpo.
Hay dos enzimas, la renina y la lactasa, que producimos en nuestro cuerpo casi todos los seres humanos hasta, aproximadamente, los tres años. Digamos, el margen de tiempo de amamantamiento.
Algunos especialistas sostienen que somos la única especie que continuamos bebiendo leche luego del amamantamiento y no conformes con este tiempo, bebemos la leche de otras especies.
Pero es algo que no todos sienten en su cuerpo de forma tan natural. Pues, el 75% de la población del mundo no produce enzimas luego de los 11 o 12 años, convirtiéndose en intolerantes a la lactosa.
Según estudios, solamente en América y Europa occidental podemos tomar la leche siendo adultos, debido a una mutación genética.
Cuando la leche ingresa al cuerpo y no existen dichas encimas, el estomago realiza esfuerzos por digerirla, pero no lo consigue en la totalidad. Entonces esos rastros se adhieren en los intestinos y se vuelven difíciles de remover.
Así con el tiempo las adherencias se fermentan, acarreando diversas problemáticas.
Ese es el proceso que vive el cuerpo, cuando nos damos cuenta que el metabolismo no funciona como debe y que la leche de vaca no nos está cayendo del todo bien.
Desde Infovegetarianos continuaremos ampliando este tema, para que aprendamos a mejorar nuestra calidad de vida.
Imagen | cprevia
Tags: Alimentos, Curiosidades, Dietas, Nutrición, Trastornos y Enfermedades


