Más sobre cítricos
Cómo hemos hablado del poder saludable que tienen los cítricos sobre nuestro organismo, en especial la naranja, no debemos olvidar otros frutos que entran en esta categoría y que también brindan grandes beneficios para nuestra salud.

Aquí un pequeña explicación sobre estas frutas que no debemos olvidar de incluir en nuestra dieta y que entran en la familia de los “cítricos”:
El pomelo: Es más bien ácido y amargo, es el pomelo. Se suele incluir su zumo en las dietas de adelgazamiento porque actúa como diurético. Éste tiene propiedades estomacales, antisépticas, tónicas y digestivas. También es conocido como toronjo, pero en realidad no es la misma fruta. La corteza del pomelo puede ser amarilla o de un tono rosado.
El limón: Por lo general, el limón es menos apreciado por su ácido sabor. Mayormente se lo usa para condimentar, combinar sabores o calmar la sal de los platos. Sin embargo es la fruta que más cantidad de vitamina C contiene (80 mg. por cada 100 g.), además de contener muy pocas calorías.
La mandarina: La mandarina es la más similar a la naranja, de menor tamaño y forma más achatada. Su ventaja es que es una fruta que se pela con facilidad con las manos. Su pulpa es aromática, dulce y suave; y es la menos ácida de todos los cítricos. Todas estas características la convierten en una de las frutas preferidas de los más chicos.
La lima: Conocida también como lima limón o lima agria, tiene usos similares a los del limón por los mismos motivos. Pero contiene menos vitamina C que éste. Se suelen aromatizar cócteles tropicales, ponches, e intensificar el sabor de sopas de verduras.
La toronja: Es muy valorada es varios países asiáticos y de comercialización bastante reciente en Europa. Puede encontrarse con forma de pera o redonda como una naranja. Y si bien su cáscara es muy aromática, no es tan jugosa como el pomelo.
Imagen | provalle
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